mar 20a. Ordinario año Par (Id=558)

Antífona de Entrada

El Señor es mi protector; él me libró de las manos de mis enemigos y me salvó, porque me ama.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se desenvuelva, según tu voluntad, en la justicia y en la paz, y que tu Iglesia pueda servirte con tranquilidad y alegría.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Eres hombre y no Dios, y te crees tan sabio como Dios

Lectura del libro del profeta Ezequiel
28, 1-10

En aquellos días recibí esta palabra del Señor:
"Hijo de hombre, di al rey de Tiro: Esto dice el Señor: Tu corazón se llenó de soberbia, y has dicho: "Soy un dios, he puesto mi trono divino en el corazón del mar. "Aunque eres un hombre y no un dios, has querido igualar en sabiduría a los dioses. Te creías más sabio que Daniel, ningún enigma se te resistía. Con tu sabiduría y tu inteligencia has conseguido riquezas, has amontonado tesoros de oro y plata. Comerciando hábilmente has acrecentado tus riquezas, y por ellas se llenó de soberbia tu corazón.
Por eso, así dice el Señor: Porque has querido igualarte a Dios, yo haré que vengan extranjeros contra ti, los más feroces de las naciones, que desenvainarán la espada contra tu brillante sabiduría y profanarán tu belleza. Te harán bajar a la tumba y perecerás de muerte violenta en el corazón del mar. ¿Podrás seguir diciendo ante tus verdugos que eres un dios? Para tus verdugos serás un simple hombre y no un dios. Muerte de incircunciso te darán gentes extrañas. Porque lo he dicho yo, palabra del Señor".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Dt 32, 26-27ab.27cd-28a.30.35cd-36ab

El Señor da la muerte y la vida.

Yo pensaba: "Los reduciré a polvo, borraré de entre los hombres su memoria, pero me detenía que el enemigo pudiera burlarse, que los adversarios lo interpretaran mal".
El Señor da la muerte y la vida.

Y dijeran: "Somos nosotros los que hemos vencido, no es el Señor el que ha hecho todo esto". Y es que son un pueblo sin sentido.
El Señor da la muerte y la vida.

Pues, ¿cómo puede uno solo perseguir a mil, y dos poner en fuga a diez mil, sino porque los ha vendido su Roca y el Señor los ha entregado?
El Señor da la muerte y la vida.

Está cerca el día de su ruina, se precipita su desenlace. El Señor hará justicia a su pueblo, tendrá misericordia de sus siervos.
El Señor da la muerte y la vida.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza.
Aleluya.

Evangelio

Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los cielos

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
19, 23-30

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Yo les aseguro: es difícil que un rico entre el Reino de los cielos. De nuevo les digo: es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios".
Al oír esto, los discípulos se quedaron impresionados y dijeron:
"Entonces, ¿quién podrá salvarse?"
Jesús los miró y les dijo:
"Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible".
Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo:
"Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué nos espera?"
Jesús les contestó:
"Les aseguro que ustedes, los que me han seguido, cuando todo se haga nuevo y el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, se sentarán también en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo el que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o tierras por mi causa, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna.
Hay muchos primeros que serán últimos y muchos últimos que serán primeros".
Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor, Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que este pan y este vino que tú mismo nos das para ofrecértelos, nos ayuden, Señor, convertidos en el Cuerpo y Sangre de tu Hijo, a conseguir el premio de la felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Restauración universal en Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina, se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz todas las cosas; y así, constituido Señor del universo, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso,
con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho; entonaré un himno de alabanza al Dios.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Te pedimos, Padre misericordioso, que por este sacramento con que ahora nos fortaleces, nos hagas algún día participar de la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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